domingo, 26 de abril de 2009

Piso económico para sólo 5 años

San Sebastián se abona a los apartamentos dotacionales, una solución residencial para emanciparse a la que ya se han apuntado 1.200 jóvenes

«Alquilo a jóvenes piso de 42 m2 por 225 euros al mes, sólo para 5 años». No es el anuncio de una inmobiliaria sino la propuesta del Ayuntamiento para aquellos que tengan menos de 31 años. Se trata de los apartamentos dotacionales, una novedosa modalidad residencial a la que pocos municipios se han apuntado y que ofrece una alternativa de vivienda a quienes comienzan a labrarse un futuro. Uno de los problemas es que uno no llega, pide, elige, y entra a vivir en su casa sino que hay que pasar por un sorteo de demandantes. Y ya hay 1.200 apuntados a la lista. San Sebastián se propone construir 1.300 de estos apartamentos en la próxima década. En mayo se sortearán 110 de estos apartamentos, 60 casi construidos en Marrutxipi y 50 que acaban de iniciarse en Montpellier (Antiguo).

En la ciudad hay dos bloques construidos en Intxaurrondo (67 apartamentos) e Iza (48); otros dos en ejecución -los que se adjudicarán el próximo mes-; y varios edificios más en proyecto -56 junto a Villa Araoz y otros 50 en Iza (Ibaeta)-. La diferencia fundamental respecto a la VPO es que estos apartamentos no se construyen en parcelas de uso residencial sino en suelos de equipamiento y, por tanto, no pueden ser considerados vivienda. Están pensados para resolver un problema de acceso a la vivienda de sectores concretos y para un periodo concreto, no para toda la vida.
La VPO, si se adjudica en derecho de superficie, se otorga para 75 años. Cuando su régimen es el alquiler, se puede disfrutar sine die -el plazo inicial incluye prórrogas- mientras los adjudicatarios cumplan los requisitos de ingresos económicos exigidos para acceder a estos pisos.

Estos apartamentos, en el caso de los jóvenes -también hay para mayores de 65 años-, se conceden para cinco años improrrogables. Están, por tanto, concebidos para rotar continuamente para favorecer a nuevos jóvenes; la baja renta que se paga ayuda a emanciparse a quienes comienzan su vida laboral; y permite a los inquilinos ahorrar algo de dinero para buscar a medio plazo un piso con otras condiciones donde plantearse formar una familia.

La construcción de vivienda en alquiler es todo un reto económico y financiero para las instituciones que la promueven -hay que financiar una fuerte inversión que se amortiza a largo plazo-. San Sebastián optó por esta tipología residencial hace años, pero es a partir de ahora cuando el modelo va a arrancar. La revisión del Plan General tiene previsto la construcción de 1.300 de estos apartamentos en la próxima década -Antondegi tendrá 500 y Auditz Akular 200-.

A mediados de mayo se celebrará el sorteo de 156 de estos apartamentos -entraran en el bombo también 46 pisos para mayores en Marrutxipi-. Hasta ahora se constituía una lista de solicitantes para cada sorteo de estos apartamentos, pero desde hace poco hay una lista permanente de demandantes de estos pisos. Los requisitos para apuntarse son menores que para la VPO. Sólo se requiere el nombre y el número de adultos que vivirán en el apartamento -máximo dos, con sus hijos-. Es en el momento de la adjudicación, tras el sorteo, cuando se le exige al agraciado que acredite que cumple las condiciones. Entre estas, la de estar empadronado en la ciudad -un año completo o tres en los últimos cinco años- o haber trabajado un año en San Sebastián en los últimos dos. Los jóvenes deben tener unos ingresos entre 3.000 y 35.000 euros anuales -requisito para la VPO- y su edad debe estar comprendida entre 18 y 30 años. Si el solicitante tiene hijos menores de edad tendrá dos números en el sorteo.

42 metros cuadrados
Los apartamentos tienen unos 42 m2 y su distribución es de tres piezas: aseo, dormitorio y salón-comedor-cocina. Todos disponen de una plaza de garaje y un trastero de unos 8 m2. Hasta el año pasado los inquilinos pagaban una renta mensual de unos 256 euros al mes, que se ha rebajado este año gracias a un decreto del Gobierno Vasco que va a permitir el impulso en la construcción de este tipo de pisos. Hasta ahora esta modalidad residencial quedaba fuera de las subvenciones que se otorgaban por la construcción de vivienda protegida. Con la nueva norma, los ayuntamientos percibirán hasta 40.000 euros por cada uno de estos apartamentos, lo que fue acogido con alborozo por el Departamento de Urbanismo donostiarra, que al día siguiente de publicarse el decreto acordó en Etxegintza, en cumplimiento de una promesa realizada por el concejal Jorge Letamendía, la rebaja de las rentas hasta 225 euros/mes.

Seguramente, quienes aspiren a los pisos considerarán que es un chollo ser adjudicatario de una de estas viviendas. Pero ¿estamos realmente preparados para cambiar el chip?. Una sociedad donde el alquiler aún no ha calado, si además se limita a cinco años el plazo de ocupación del apartamento, puede ver comportamientos como el de jóvenes agraciados en estos sorteos que en el momento de la firma del contrato se echan atrás con un gesto de contrariedad: «¿Pero es verdad que los cinco años son improrrogables?»

Fuente: http://www.diariovasco.com

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