«¿Que los pisos de mi bloque valen ahora 200.000 euros cuando yo he pagado por el mío 480.000 hace dos años?». Asombrada y, a la vez, enervada, una de las inquilinas del edificio donde el «chollobús» hizo la primera parada, en la calle Galileo, 48, lanzaba esta pregunta a los regidores inmobiliarios de Círculo Financiero Internacional (CFI), África León y Francisco Javier Jiménez-Friaza. La respuesta: «Sí, ha sufrido una rebaja de más del 50 por ciento».
Al escuchar la afirmación una viandante ajena a la ruta comenta que está interesada en adquirir una vivienda y «200.000 euros me parece un precio extraordinario, sobre todo aquí, en el centro», exclama. El piso tiene 90 metros cuadrados, suelo con parqué, muebles en la cocina y en el baño, además de plaza de garaje. África, la directora de CFI, le toma los datos para que se apunte a la próxima aventura de la inmobiliaria rodante.
El autobús esperaba en la puerta del Hotel Ritz para partir rumbo hacia las gangas inmobiliarias de la capital: 35 pisos en total. De los doce inversores iniciales, quedaron finalmente ocho ante el aluvión de medios de comunicación que esperaban ver la suculenta oferta.
Ruta de la sorpresa
Apodada mediáticamente como la «ruta del embargo» resulta ser también la ruta de la sorpresa. Los potenciales compradores que suben en esta caravana de las oportunidades, previo pago de 20 euros para garantizar su seriedad, no saben hacia dónde se dirigen ni qué es lo que van a ver. «A mí me han avisado hace tres días de este trayecto, pero no sé si voy a ver oficinas o viviendas», advierte Concha Aguilera, una agente de la propiedad que actúa de intermediaria con otros compradores. Concha asegura que nunca toma una decisión a la primera «a no ser que me entren por los ojos».
Entre los ruteros, algunos trajeados y otros vestidos de calle, los había que repetían, pero también nuevos. «Vi este servicio en la prensa y me puse en contacto con ellos. Estoy buscando tres pisos de 200 metros cuadrados para mis hijas», apunta María Emilia, una particular a la que finalmente no le sedujo ninguna de las ofertas.
Piso con gente incluida
En el segundo destino, en la calle Juan Sánchez, 13, en la Vaguada, esperaban 25 viviendas «de lujo». Así las anunció Francisco, dotado de micrófono, en el interior del autobús. «En todos los pisos hay gente viviendo de alquiler. Estos inmuebles están pensados para inversores que quieran sacar rentabilidad con la mensualidad que aporten los arrendados -cerca de 2.000 euros-. Si hay alguien que quiere el piso sin gente, tiene que esperar a que finalice el contrato de alquiler», informa el promotor de CFI.
Y así fue, uno de los ruteros que se acercaron a este edificio se quedó prendado con las instalaciones: zonas comunes con piscina, gimnasio, sauna, pistas de pádel y un piso dotado de 120 metros cuadrados, jardín independiente, muebles en la cocina y en los dos baños, así como los electrodomésticos. «Cuesta 426.000 euros de los 700.000 en los que estaba tasado. José María -el comprador- va a intentar negociar con el banco para que se lo rebajen, y la experiencia nos dice que a veces funciona», comenta Francisco al término de la visita.
Contentos por su primera negociación en Madrid, Francisco y África alertan de que tienen 500 promociones en la capital «con grandes descuentos». Les darán salida durante los próximos tres meses.
Fuente: http://www.abc.es
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