Es la caja más solvente del Estado con un core capital del 12,3%. El resto de cajas vascas exhibe también sus fortalezas, con lo que no corre el riesgo de ser nacionalizado.
Kutxa volvió ayer a sacar músculo financiero. En un alarde de sus fortalezas, la Caja Gipuzkoa San Sebastián, se permite el lujo de solicitar un informe a la agencia de calificación Fitch a fin de exhibir su solvencia. Y salió por la puerta grande, ya que su core capital es en estos momentos del 12,3%, lo que le sitúa a la cabeza de las cajas del Estado, superando además, en un 50% el mínimo que exigirá el Gobierno para evitar que sean nacionalizadas. Un listón que ha situado en el 8% de core capital frente al 6% actual.
Kutxa, que habitualmente se somete a la calificación de la agencia Standard&Poors, ha querido ante el nuevo escenario que se abre con las nuevas exigencias del Gobierno a las entidades financieras contrastar la información que ya disponía con otra agencia, por lo que solicitó a Fitch que la evaluara.
Además, la caja guipuzcoana señala que adoptó esta decisión para aporta
r mayor información y transparencia a los mercados de capitales, así como un amplio contraste, de nivel internacional, de su situación financiera, máxime cuando ha realizado recientemente una importante emisión en los mercados de capitales.
El resultado es un informe de Fitch, que hizo público ayer la entidad y en el que tras realizar un amplio análisis de Kutxa, destaca la «alta capacidad de la caja para generar resultados recurrentes», lo que le ha permitido realizar importantes dotaciones con cargo a los beneficios anuales, sin que el capital propio se haya visto afectado por la exposición sectorial a la crisis inmobiliaria.
El informe de Fitch evalúa en un 20% la exposición al riesgo inmobiliario del total de riesgos de Kutxa, lo que supone una cifra relativamente baja respecto a la media del sector, aunque observa una cierta exposición al valor del suelo inmobiliario que posee la entidad.
En lo que respecta a la liquidez, la agencia de calificación indica que está asegurada. En este sentido, destaca la emisión por valor de 700 millones de euros en cédulas hipotecarias realizadas en noviembre de 2010, lo que constituyó todo un hito al ser la caja guipuzcoana una de las pocas entidades financieras que ha podido emitir en los últimos meses y sin aval del Estado. Además, la demanda de la emisión duplicó la cantidad finalmente emitida. Mäs de la mitad de la misma fue adjudicada a inversores extranjeros.
El informe destaca el fuerte posicionamiento de Kutxa en su mercado de proximidad y el esfuerzo de apertura de sucursales realizado por la caja en todo el territorio español en el periodo 2003-2007 para ampliar su ámbito de origen y asegurar así su nivel de negocio y operatividad.
Con todo ello, Fitch asigna a Kutxa un rating a largo «A-», que equivale a una calificación de siete sobre diez, y a corto un «F2».
«Magnífica salud financiera»
Pero si Kutxa dio ayer un paso adelante, el resto de cajas vascas, -salvo la BBK, que no realizó ningún pronunciamiento público- no quisieron quedarse atrás y también destacaron que superan con holgura las nuevas exigencias de capital, por lo que aseguran que no corren ningún riesgo de ser nacionalizadas.
La Caja Vital envió un comunicado en el que afirma que cerrará 2010 con un core capital en torno al 12%, lo que supone cuatro puntos por encima del 8% fijado por el Banco de España, y lo que le sitúa entre las primeras entidades del sector. Añade que el dato se hará público una vez que las cuentas sean presentadas al Consejo de Administración de la entidad.
La caja alavesa explica que dicho core capital supera en un 50% los nuevos requerimientos de solvencia y capitalización y que dispondrá de una holgura de cuatro puntos para superar los próximos test de estrés que se aplicarán todas las entidades financieras. Además, resalta que en el último año su core capital se ha incrementado en un punto, lo que «revela una decidida gestión para el reforzamiento de la solvencia».
Por su parte, Caja Laboral, a la que no le afectan los requerimientos por tratarse de una cooperativa de crédito en la que los trabajadores son los dueños, también exhibió su buena posición en cuanto a solvencia, ya que cuenta con un core capital del 10,54%, que supera ya las exigencias de Basilea III para dentro de nueve años.
El Gobierno Vasco destacó ayer también la «magnífica salud financiera» de las cajas vascas, por lo que ahuyentó cualquier temor a ser nacionalizadas.
Fuente: http://www.diariovasco.com
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