miércoles, 30 de marzo de 2011

Los temores a un icnremento de los tipos de interés disparan el Euribor hasta el 1,930%

No es oficial, pero los mercados apuestan, casi con total seguridad, por una subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) en la próxima revisión del 7 de abril.

El tsunami que asoló la economía japonesa alejó el fantasma del endurecimiento de la política monetaria. Se dudaba de que un paso tan drástico resultara apropiado tras la aparición de un nuevo frente, inesperado, en el enmarañado mosaico de la crisis mundial. Parecía que la entidad comunitaria iba a retrasar la anunciada subida de los tipos, pero fue su propio presidente, Jean Claude Trichet, el que avivó de nuevo la amenaza al declarar la semana pasada que el alza «es esencial». Sus palabras han provocado un seísmo inmediato en los bolsillos de los consumidores. El Euribor, el índice al que están referenciadas la mayoría de las hipotecas, escaló ayer hasta el 1,980%, acercando la media mensual al 2%.

A falta de dos días para que acabe marzo (el índice se calcula con la media mensual), el promedio, que se sitúa cerca del 1,917%, es el más alto desde febrero de 2009, y, además, se dispara en 0,70 puntos con respecto al mismo mes del año pasado, lo que convierte al incremento en el más alto desde el verano de 2008.

Traducido a números redondos, ese vertiginoso baile de dígitos implica un encarecimiento de 600 euros anuales para las hipotecas que se revisen en abril , el octavo repunte mensual consecutivo (como referencia se utiliza un préstamo medio de 150.000 euros, con un plazo de amortización de 25 años y un diferencial de 0,5%).

El problema añadido es que esa senda de crecimiento parece no tener fin a medio plazo. Las previsiones más moderadas apuntan a un cierre del año con un Euribor que oscilará entre el 2,25% y el 2,50%. En ese porcentaje máximo, el incremento anual de la hipoteca rondaría los 1.500 euros.

Visitante inoportuno
En un punto hay unanimidad, tanto desde el sector como por parte de los analistas: la subida llega en el momento menos adecuado para la economía española, lastrada por el elevado índice de desempleo (un 20,33% en el cuarto trimestre del año pasado), el aumento exponencial de los precios de las materias primas y la energía, un mercado inmobiliario aún saturado por el abultado «stock» de viviendas sin vender y la parálisis del crédito financiero.

Nuestro país, en uno de los vagones de cola de la UE y cercado por la desconfianza de los mercados en la estabilidad presupuestaria de los países periféricos, podría ser uno de los más perjudicados por esta medida. «La financiación es una piedra angular para el dinamismo de la actividad. El crédito a las familias resultaba escaso, y si ahora resulta más caro, no sólo se verán afectadas a la baja las transacciones, sino que aquellas que ya han sido realizadas supondrán un esfuerzo mayor para el hipotecado.», explica Miguel Ángel Alemany, director general de pisos.com.

Otro de los puntos a tener en cuenta es el incremento de la morosidad, que en enero rebasó el 6% hasta los 110.689 millones de euros, la mayor cuantía desde 1995. «A medida que las entidades financieras vayan absorbiendo más morosidad deberán asimilar la subida del Euribor», subraya Fernando Rodríguez de Acuña, director de proyectos de Acuña & Asociados.

Un incremento acogido con escepticismo
«Llega en el peor momento». Fernando Rodríguez de Acuña. Director de Acuña & Asociados.


—¿Cómo encajará el sector el incremento del Euribor?
—Llega en el peor momento. El mercado inmobiliario ya está deprimido de por sí. A lo largo del primer trimestre estamos viendo los efectos de la eliminación de las desgravaciones fiscales. En este escenario, en el que el sector se deberá esforzar para recuperar el ritmo de ventas del pasado año, la subida de los tipos tendrá un efecto similar al de la retirada de las ayudas fiscales.

—¿Es un nuevo obstáculo para la financiación?
—Sin duda, la subida de los tipos empeorará las condiciones, en un contexto en el que es complicado encontrar crédito y la demanda es reducida. El incremento, además, debería empujar los precios a la baja, que acumulan una caída del 22% desde finales de 2007 y comienzos de 2008.

—¿Eran reales esos visos de recuperación en el sector?
—Es cierto que se estaba notando una mayor intención de compra, aunque en buena medida procedía del efecto anticipación a la supresión de las desgravaciones.

«Se presta poco y muy caro». Miguel Ángel Alemany. Director general de pisos.com

—¿Cuánto podría subir el Euribor?
—Es poco probable que el Euribor alcance este año los niveles de vértigo de la segunda mitad de 2008, cuando se superó el 5%. Estimamos que el índice de referencia cerrará 2011 entre el 2 y el 2,5% como máximo.

— ¿Debe el comprador apresurarse a buscar una hipoteca?
—El gran problema a día de hoy en las hipotecas nuevas no es el índice de referencia, es todo lo demás. El comprador debe recordar que una hipoteca tiene un plazo de amortización medio de 25-30 años, y en ese tiempo el Euribor puede fluctuar mucho.

—¿Cómo afrontarlo, entonces?
—Actualmente se presta poco dinero y muy caro. Si a lo largo de 2010 las entidades financieras habían endurecido las condiciones reforzando las vinculaciones, en los últimos meses hemos asistido a un incremento de los diferenciales y también de las comisiones de apertura, cancelación, etcétera. Por ello, es fundamental que se negocien unas buenas condiciones antes de firmar.

«Dañará la recuperación». Soledad Pellón. Analista de IG Markets

—Usted, como analista, ¿cómo cree que evolucionará el Euribor?
—Esperamos que se sitúe, a finales de 2011, en una horquilla entre el 2,25% y el 2,50%, en un escenario donde los tipos oficiales estarían en el 1,5% a finales de año. La curva del Euribor se ha pronunciado mucho por el inesperado anuncio de Trichet y el Euribor ha recogido anticipadamente esta subida.

—¿Qué efectos tendrá?
—Una subida de tipos perjudicará al crecimiento y al consumo que aún se encuentran en una situación débil y que podrían verse muy afectados. Además, en Europa la inflación la hemos importando debido a la subida del precio del petróleo, cosa que cambiará muy poco con una subida de tipos.

—¿Será poco eficaz, entonces?
—Una subida de tipos para controlar la inflación, tal y como vemos la curva de precios del petróleo, tiene poca efectividad y, sin embargo, puede ejercer un perjuicio en la recuperación económica.

Fuente: http://www.abc.es