lunes, 25 de abril de 2011

La falta de crédito amenaza con agravar la crisis del ladrillo tras cerrar el 50% de constructoras

Los expertos advierten de un recrudecimiento de los problemas de la construcción en Castelló por la falta de financiación bancaria

La falta de crédito bancario amenaza con agravar la crisis de la construcción en 2011 y 2012, según la patronal provincial del sector y los expertos, y eso que el ladrillo ya ha perdido en los últimos tres años el 50% de sus empresas y 21.000 de sus empleados han acabado en la calle.

«La situación es muy grave, llevamos tres años pagando sin tener ingresos. Ya han empezando a cerrar empresas con prestigio y las que quedamos cerraremos si no comenzamos proyectos nuevos en un año», subraya el presidente de la asociación de empresarios de la construcción de Castelló (Apecc), Fermín Renau. En 2010 sólo se visaron 464 casas en la provincia, 20.520 menos que en 2007, mientras se vendieron 3.525 casas nuevas, un 32% menos que en 2008. La digestión inmobiliaria del sistema financiero, que según las mismos bancos y cajas, todavía se prolongará tres años más, ahoga al sector. Por ahora básicamente han echado el cierre los negocios promovidos por gente no profesional, pero la falta de fluidez crediticia puede suponer la puntilla para el resto de firmas. «Ahora no hay ventas y no hay dinero y las empresas estamos en un punto de agonía», advierte el presidente de la patronal. «No se hacen tasaciones nuevas, sólo hay embargos y daciones», afirma José Ángel Agost, responsable de la sociedad de Tasamadrid en Castelló. A su juicio, «estamos peor que hace tres años y este año y el que viene todavía serán peores». «Los bancos tienen que vender su stock de viviendas y han devolver lo que les dejaron los mercados internacionales, y hasta que no limpien sus activos inmobiliarios no darán crédito», añade. Agost señala que en estos momentos se dan «auténticos dramas», sobre todo entre la población extranjera, que no puede hacer frente a unas hipotecas que fueron «hinchadas de 2005 a 2007» y han de devolver sus pisos.

Los excesos en el ladrillo han dejado un stock de cerca de 30.000 casas, atendiendo las cifras de visados y ventas que manejan el Ministerio de Fomento y el Instituto Nacional de Estadística, que señalan que de 2008 a 2010 sólo se vendió un tercio de las casas construidas. Según datos del INE y Fomento, en dichos tres años se traspasaron 13.306 viviendas mientras se terminaron 40.082. La patronal reduce esta cifra a 20.000, de las que 18.000 estarían en la costa. Y el principal agente inmobiliario actual es la estructura financiera que, en opinión de los expertos, copa el 60% de los inmuebles, unos activos que frenan la concesión de nuevos créditos. El presidente del Colegio de Agentes Inmobiliarios de Castelló, Francisco Nomdedéu, advirtió en una reciente entrevista en este diario que los bancos están priorizando la concesión de líneas crediticias a sus promociones frente a las de las empresas del sector.

El representante de Tasamadrid advierte, además, de un nuevo factor que puede añadir más dificultades al sector como es la subida de los tipos por parte del Banco Central Europeo: «Si los tipos de interés suben la población no podrá aguantar mas».

Sólo un 5% del PIB
El desplome de la construcción ha hecho que esta actividad pase de acaparar en Castelló el 14% del Producto Interior Bruto en 2007 a apenas un 5% en estos momentos. La patronal estima que el sector se mantendrá en este nivel en al menos los próximos dos años. «Ya no volveremos a la alegría de antes», coinciden en señalar desde la asociación de empresarios de la construcción y la sociedad de Tasamadrid.

Fuente: http://www.levante-emv.com