La caja firma 436 contratos de venta y alquiler en un mes y saca al mercado las sedes de Endesa en Córdoba, Huelva, Málaga y Sevilla.
Caixa Catalunya ha acelerado sus planes para desprenderse de los 3.600 pisos que tiene en propiedad. La caja, que lanzó hace un mes un agresivo plan comercial para soltar lastre y activar la demanda, ha firmado en 32 días 436 contratos, de los que 348 corresponden a ventas de inmuebles y el resto a alquileres, según explicó ayer el responsable de Procam y de la división inmobiliaria, Eduard Mendiluce.
El 50% de los inmuebles están ubicados en Barcelona, Madrid y Sevilla y se han comercializado según la caja, con descuentos del 30%. El precio medio del inmueble roza los 200.000 euros.
La caja, que tiene una morosidad del 5,67%, ganó 45,6 millones de euros en el primer trimestre
Activos inmobiliarios
La entidad también ha sacado al mercado inmuebles que estaban en manos de la filial patrimonialista de Sacyr, Testa. Caixa Catalunya se ha quedado con estos activos a cambio de cancelar deuda. Se trata de las sedes de Endesa en Córdoba, Huelva, Málaga y Sevilla.
En el lote también figuran cinco residencias geriátricas, de las que tres están en Barcelona, una en Alcobendas y otra en Santander. Mendiluce no ha querido avanzar la valoración de los activos, pero ha asegurado que se están manteniendo contactos con potenciales compradores. Los geriátricos están gestionados por Sanitas y tienen rentabilidades por encima del 7%.
Caixa Catalunya, que ganó en el primer trimestre del año 45,6 millones, un 83,1% menos, tiene una ratio de morosidad del 5,67%, una de las mayores del sector en España. La entidad ha reordenado toda su actividad inmobiliaria bajo el mando de Mendiluce, que se incorporó procedente de Port Aventura, donde ocupaba el cargo de asistente a la presidencia.
La estrategia de Caixa Catalunya, presidida por Narcís Serra, ha pasado por revisar la actividad de la inmobiliaria Procam, cien por cien propiedad de la caja, que antes de la crisis contaba con 67 sociedades compartidas al 50% con 29 socios. Esta división comercializaba cada año una media de 800 inmuebles de nueva promoción.
Con la crisis, la caja se ha visto obligada a asumir inmuebles de clientes particulares y de promotores que no pueden pagar las hipotecas. Una de las primeras decisiones ha consistido en deshacer algunas de las sociedades con promotores mediante el reparto de activos. “Algunos socios pretendían que mantuviéramos cinco años los inmuebles sin vender, en barbecho, financiados por nosotros”, justifica Mendiluce. “Hay que reactivar la demanda que está contenida”, afirma.
La caja ha liquidado sociedades con grupos como Alcalá 120, Armilar, Cerbat o Pronorte, entre otras. Tras esta reorganización, el número de socios se ha reducido a 18 compañías. Mendiluce no se atreve a vaticinar la duración de la crisis y asegura que los precios en España han caído de media un 15%. El directivo explica que la entidad ha aplicado técnicas de márketing propias de sectores como el de gran consumo para vender pisos. “En los últimos años se vendían solos”, afirma.
La caja pondrá en marcha una estrategia pionera y abrirá cinco oficinas en España durante los siete días de la semana a través de las que se venderán pisos y que se bautizarán como Inmocorner. La caja ha vendido también 150 oficinas, mediante la sede de sales & lease back, que han reportado unos ingresos de 200 millones.
Fuente: http://www.expansion.com
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