El negocio cae a la mitad en un año y obliga a las compañías a ofrecer otros servicios como el transporte de muebles nuevos
El intrusismo pasa factura al sector, que emplea a más de 200 malagueños
Es un simple ejercicio de lógica. A menos viviendas vendidas, menos mudanzas contratadas. Son muchos los sectores damnificados por el parón inmobiliario que están viendo cómo sus cuentas entran en números rojos después de varios años de bonanza económica. Uno de los más perjudicados es el del traslado de muebles, cuyo negocio ha caído a la mitad en el último año en la provincia, lo que obliga a muchas de estas compañías a prescindir de parte de sus empleados y a diversificar su actividad con servicios como el transporte de muebles nuevos desde fábricas a puntos de venta.
Así lo confirma Francisco Gaspar, presidente de la Asociación Malagueña de Empresas de Mudanzas (AMEM), que advierte de que muchas de las compañías que operan en la provincia, que dan trabajo a más de doscientas personas, «lo están pasando realmente mal». «El sector está atravesando un momento muy duro y tememos que, si la situación no remonta, algunas empresas se verán obligadas a cerrar», apunta el también propietario de Mudanzas Gaspar.
Bajada de precios
La caída de la demanda ha obligado a bajar los precios hasta un 30% para atraer clientes, porque «es preferible ganar menos que nada». Sin embargo, esta rebaja no ha conseguido remontar el negocio. «Las llamadas diarias para solicitar presupuesto han pasado de veinte a dos», explica Gaspar, quien señala que las empresas de mudanzas se están viendo obligadas a no renovar a los empleados contratados de forma temporal.
Es lo que ha ocurrido en Mudanzas Las Naciones, que opera desde hace seis años en Málaga. En el último año, cuatro personas han perdido su empleo en esta compañía, según afirma Juan Sánchez, uno de los integrantes de la plantilla.
A la difícil coyuntura económica se une el aumento del intrusismo. «Personas que se dedicaban al reparto, por ejemplo, y se han quedado en paro, colocan un rótulo de 'Mudanzas' en su furgoneta y ofrecen portes por menos de la mitad de lo que cobramos nosotros, y ante esto es imposible competir», apunta el representante de Amen, que advierte de que, en estos casos, el cliente no tiene seguridad de que la mercancía llegue sana y salva. «Se pueden romper las cosas o incluso desaparecer», afirma Gaspar.
Fuente: http://www.diariosur.es
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