La ubicación, la superficie, el entorno y la calidad constructiva son aspectos que influyen en la valoración del inmueble. Pero hay muchos más.
La tasación de una vivienda es fundamental para la concesión de una hipoteca, pues la entidad financiera calcula a partir de ese valor el importe máximo del préstamo. Hoy los bancos y cajas no suelen prestar más del 80% del valor de tasación por lo que, tanto al vendedor como al comprador, les interesa que sea elevado.
No se trata de una estimación que se pueda calcular fuera del ámbito profesional. De hecho, sólo se aceptan las que llevan a cabo firmas autorizadas, como Sociedad de Tasación, Tasamadrid, Tinsa o Tecnitasa, entre otras.
Sin embargo, es posible definir los factores que más influyen en la valoración del inmueble, de modo que podamos hacer un cálculo aproximado. Para ello, lo mejor es fijarse en un profesional. Este tipo de técnicos tienen en cuenta la ubicación de la vivienda, el entorno, la superficie, la distribución, la construcción, los materiales y acabados, el estado de conservación y la situación legal.
Si conoces los detalles en los que se fijan más los tasadores, podrás hacer lo necesario para aumentar el valor de tasación de tu casa.
FACTORES DETERMINANTES
El entorno. Se suelen tener en cuenta el equipamiento y las infraestructuras de la zona: transportes, cercanía de colegios, centros sanitarios, zonas verdes, supermercados, comercios e incluso las dificultades para aparcar, según revela Consuelo Villanueva, directora de Empresas y Particulares de Sociedad de Tasación. "Cuanto mejores y más numerosos sean los servicios, más subirá el precio", añaden los expertos de pisos.com. Asimismo, se comprueba si la calle es estrecha, si suele haber atascos, si existen bares de copas cercanos o, en general, si existen factores que puedan afectar al descanso y al bienestar de los habitantes.
El edificio. No todos los inmuebles de la misma zona son iguales. Así, según revelan en Sociedad de Tasación, tanto el diseño como la ubicación exacta del edificio dentro del barrio se suman a la antigüedad, la conservación y las infraestructuras y servicios (ascensor, garaje, cubo de basuras, servicios de limpieza o la presencia de un portero en la comunidad) a la hora de valorar el inmueble.
En cuanto a las zonas comunes, el hecho de que haya piscina, gimnasio, portería o zonas ajardinadas eleva la tasación, pero tienen que estar bien cuidadas, ya que si su estado es de abandono o existen problemas de seguridad o de higiene, el cálculo irá a la baja. "Su existencia no justifica su calidad", recuerdan en pisos.com.
La antigüedad del inmueble interesa a la hora de calcular la tasación, pero no es tan determinante como pudiéramos pensar, ya que la calidad de la construcción es lo que realmente se mide.
La vivienda. La superficie es un condicionante clave. Ganarás puntos si los metros cuadrados están bien distribuidos entre las estancias, las zonas de paso y las terrazas que, si están cerradas, computan en el cálculo de superficie total. El trastero y el garaje también se incluyen en la superficie si están inscritos en el registro.
La ubicación de la vivienda en el edificio es uno de los aspectos más valorados. En el mercado existe un mayor interés por los áticos o las últimas plantas y eso se refleja en las tasaciones. Y en algunos edificios suelen ser más baratas las primeras plantas. Eso sí, no es lo mismo una primera planta en edificio ubicado en una calle amplia, con una gran avenida, que una primera planta en una calle estrecha y con un bar de copas cercano.
HAZ CRECER EL VALOR DE TU HOGAR
Es útil cuidar la presentación de la vivienda. Un aspecto limpio, cuidado y ordenado puede contribuir a mejorar la valoración. No es necesario llevar a cabo grandes reformas, ni tampoco debes "maquillarlo" para ocultar sus defectos, ya que la experiencia de los técnicos permite descubrir estas actuaciones. Según explican en Sociedad de Tasación, en líneas generales el hecho de llevar a cabo una reforma estética de la vivienda no tiene por qué contribuir a elevar su valor. "El tasador se fija menos en la encimera de la cocina que en el cuadro eléctrico", señala.
Los técnicos tienen una sensibilidad especial a la hora de estudiar la carpintería interior y exterior (puertas y ventanas), pavimento, alicatado, pintura, asilamientos térmico y acústico, instalaciones eléctricas y fontanería.
La luminosidad es una de las características más valoradas de un inmueble, ya que existe una fuerte demanda de viviendas luminosas. Así, son más apreciados los inmuebles con orientación sur, según revelan en pisos.com. También se valora la distribución, sobre todo si ésta es flexible y se puede modificar, de modo que se valora peor una vivienda con poca fachada y mucha presencia de patios interiores, pues algo que tiene "poco arreglo".
Es posible incrementar el valor con equipamiento como la climatización y las fuentes alternativas de energía, lo que no afecta a la tasación es el mobiliario, por lo que no es necesario invertir en este aspecto para ganar puntos.
UN ESPEJO DEL MERCADO
Las tasaciones son el reflejo del mercado, de la ley de la oferta y la demanda y de la evolución social. "Si hoy se cierran operaciones a precios más bajos que los de hace años, eso se traslada al mercado", explican en Sociedad de Tasación.
Fuente: http://www.que.es
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