Las tres administraciones que dan ayudas para rehabilitar edificios y viviendas mediante complejos planes de actuación, el Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat y el Estado, han llegado a un acuerdo para acabar con la selva burocrática que complicaba, retrasaba y hacía poco transparente la petición, concesión y cobro de subvenciones. Desde ahora, todos los trámites con independencia de la obra (fachadas, ascensores, instalaciones o ventanas, por ejemplo), del tipo de ayuda o de quien la otorga se harán a partir de bases únicas y en las oficinas municipales de los 10 distritos.
Lograr una simplificación y coordinación que parece tan obvia solo se ha conseguido tras «un pacto político para unificar todos los recursos», algo que según el teniente de alcalde Ramon García-Bragado no ha sido posible hasta ahora.
El Consorcio de la Vivienda de Barcelona que ya une a las tres instituciones que intervienen en el sector entra así de lleno en el ámbito de la rehabilitación e implanta un nuevo modelo más sencillo y con importantes ventajas para los ciudadanos, según insistieron la secretaria de Vivenda de la Generalitat, Carme Trilla, y el delegado municipal del ramo, Antoni Sorolla.
COBRO MÁS RÁPIDO / La mejora en la gestión de estos programas se notará en especial en el cobro de las ayudas por parte de los vecinos que «será mucho más rápido», dijo Trilla, y se producirá en la fase final de las obras o justo cuando se acaben.
El problema con el que seguirán topando para poder pagar su parte de las reformas muchas comunidades o barceloneses que quieran o necesiten rehabilitar sus hogares será el cerrojazo crediticio que aplican cajas y bancos desde el 2009. En todo caso, insistieron Trilla y Sorolla, la crisis de la construcción afecta poco a la rehabilitación, un subsector que se caracteriza por su estabilidad al margen de ciclos y burbujas.
García-Bragado reconoció que con la facilidad y transparencia del nuevo modelo es probable que se agoten más pronto los fondos destinados inicialmente a la rehabilitación, pero esta será una cuestión que calificó de «problema positivo».
El presupuesto total de ayudas para el 2010 de las tres administraciones es de 33,6 millones. En esta cantidad, que según Sorolla es ampliable y puede llegar en principio a unas 25.000 viviendas, se incluyen todas las aportaciones del ayuntamiento (14,6 millones), la Generalitat (9,7) el Ministerio de la Vivienda (5,8) y el área especial de rehabilitación integral del Carmel (3,5).
Fuente: http://www.elperiodico.com
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