En el Salón Inmobiliario se formalizaron también 120 operaciones de alquiler
La tercera edición del Salón Inmobiliario de Valladolid (Sivall) cerró ayer sus puertas «con un éxito absoluto». El vicepresidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Valladolid (Aspriva), Gonzalo Jolín, señaló que si bien el número de visitantes ha sido similar al registrado en el certamen celebrado el pasado octubre -alrededor de 3.500 personas-, el de operaciones de venta apalabradas ha pasado de 240 a 320.
La mayoría de las 18 firmas presentes en la Feria de Valladolid se muestra satisfecha con el resultado, sobre todo porque «ha habido menos gente de paseo y más visitantes interesados, de verdad, en comprar una vivienda», en palabras del representante de la asociación organizadora del Sivall y directivo del grupo Parquesol-San José.
Asimismo, en el salón se formalizaron 120 operaciones de alquiler, algunas de las cuales incluían opción a compra. Por primera vez acudían a la feria promotoras dedicadas exclusivamente a esta variedad.
Algunas de las operaciones se han sellado en el mismo salón y otras se firmarán esta semana aunque, según explica Jolín, la mayoría de los compradores llegaron a la feria con la asignatura de la financiación aprobada. «Antes te dejaban la señal y luego negociaban la hipoteca, pero ahora, tal y como están las cosas, nadie se arriesga a perder 3.000 euros sin haber hablado antes con el banco para recibir la confirmación del crédito hipotecario», explica Jolín.
Algunas de las inmobiliarias abandonan el Salón Inmobiliario con gran parte de su oferta vendida, si bien las más beneficiadas han sido aquéllas que proponían a los clientes inmuebles de gran tamaño o situados en Valladolid capital. «Nosotros, por ejemplo, hemos dado salida a todas las viviendas de tres o cuatro dormitorios que teníamos en dos de las promociones», ejemplifica el organizador.
Nuevos hábitos
Pese a que en esta edición del Sivall se ha confirmado el auge de la solicitud de pisos de reposición frente a la de primeras viviendas, el empresario reconoce que las inmobiliarias «son lentas a la hora de adaptar su oferta a la cambiante demanda, porque para sacar adelante una promoción se necesita bastante tiempo».
El éxito del Sivall 2010 confirma los cambios en los hábitos de comercialización en el mercado inmobiliario a los que ha obligado la crisis. Los certámenes de estas características han sustituido a los meramente publicitarios y promocionales y se han convertido en uno de los principales canales en la venta de viviendas, compitiendo directamente con Internet que, con portales de compraventa de inmuebles como pisos.com, se ha erigido como el primer lugar al que acuden los potenciales compradores para realizar sus estudios de mercado y la viabilidad de su compra.
Fuente: http://www.nortecastilla.es
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