Promotores e inmobiliarias constatan que las reglas han cambiado y que sólo se vende cuando se hacen suculentos descuentos .
Los compradores regatean ahora por norma antes de adquirir un inmueble
Las reglas del juego inmobiliario han cambiado. Lejos queda ya la etapa dorada del 'boom' en la que promotores y particulares fijaban precios elevados y esperaban a que un comprador picara el anzuelo y firmara la hipoteca. Entonces eran otros tiempos. Había alegría económica y la demanda era tan dinámica que pese a los altos costes las casas apenas tardaban meses en adjudicarse. Hasta que llegó la crisis y con ella explotó la burbuja. Ahora, como confirman los representantes del sector, es el consumidor el que lleva la batuta a la hora de cerrar una transacción. Y siempre con la misma pregunta como telón de fondo: «¿Se puede negociar?».
Y es como confirman las inmobiliarias consultadas, el malagueño empieza a utilizar el arma de la coyuntura económica a su favor para rascar descuentos que hace un lustro eran impensables. «Antes cuando querían un piso pedían precio y si escapaba de sus posibilidades agachaban la cabeza. Hoy saben que cuesta mucho vender y que muchos propietarios están literalmente desesperados por deshacerse del piso, por lo que si se les aprieta acaban recortando las tarifas bastante. En algunos casos he presenciado bajadas de hasta 70.000 euros», sostiene una comercial de una agencia de la Costa del Sol que pide mantenerse en el anonimato.
Hacer números
El presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Málaga, Cayetano Rengel, lo confirma abiertamente: «La negociación se ha convertido en la tónica habitual de nuestra actividad. Ya es el cliente el que fija el coste. Te dice : 'Yo puedo darte por este piso x', y ya cada cual hace números. Que se cierre o no la venta depende de las necesidades que tenga cada cual, de la urgencia que tengan por deshacerse del inmueble. El tope suele estar en el precio al que esté la hipoteca, aunque yo he visto hasta descuentos del 50%», destaca.
En opinión de Rengel, la clave de esta nueva tendencia reside en las dificultades que imponen los bancos a la hora de conceder el préstamo y en el gran stock de pisos sin vender. «Hay una oferta atroz y que te llame un comprador interesado es algo tan excepcional que no se puede desaprovechar, de ahí que se acaben escuchando sus propuestas y haciendo números», agrega este experto.
Sólo hay que navegar por alguno de los múltiples portales inmobiliarios que pueblan Internet para comprobar que la palabra 'negociable' está de moda en el ladrillo. Cada vez son más los anuncios referidos a la provincia que incluyen este término, uno de los más repetidos junto a 'oportunidad'. Como muestra un botón: «Excelente piso de tres habitaciones en la mejor zona de Playamar. Luminoso, dos baños, terraza con vistas. 340.000 euros. Posibilidad de negociar».
La coletilla corona decenas de textos, circunstancia que también constata el presidente de la Asociación de Constructores y Promotores de Málaga, José Prado. «Ahora es el mejor momento de comprar, porque los promotores estamos dispuestos a sentarnos con los clientes y estudiar sus ofertas. Se está negociando, hasta el punto de que se están dando bajadas históricas, insólitas hace unos años. Los precios han caído y están a niveles de 2004-2005», asevera Prado.
Desde una conocida inmobiliaria de la capital ponen un ejemplo: «La semana pasada hubo una pareja que se encaprichó con un adosado, pero pedían una rebaja. Le hicimos el estudio financiero y visto que con sus ingresos le daban la hipoteca el dueño reflexionó y terminó vendiéndoselo por 220.000, 50.000 euros menos de lo que pedían», ilustran. Así las cosas, y con la subida del IVA a la vuelta de la esquina, los agentes del sector insisten, «Ahora es el momento».
Fuente: http://www.diariosur.es
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