• La Conselleria d’Habitatge entrega esta tarde las llaves de las 36 viviendas
• El edificio, levantado en 15 días, forma parte de un proyecto frenado por la crisis
Adigsa, empresa pública del Departament de Medi Ambient i Habitatge, entregará hoy las llaves de las 36 viviendas de protección oficial de la promoción del Castell, en Torelló (Osona). Este edificio, el primero de sus características que se habitará en Catalunya, se construyó en dos semanas gracias a un innovador sistema modular industrializado.
Los pisos forman parte de un proyecto piloto de la conselleria. En principio, estaba previsto trasladar la iniciativa a otras localidades como Callús (Bages), Mollet (Vallès Oriental), El Masnou (Maresme) y Sant Vicenç dels Horts (Baix Llobregat), pero la crisis económica lo ha impedido, según han explicado fuentes de Habitatge. La Generalitat no descarta rescatar el proyecto en el futuro.
La gran ventaja de este sistema es la reducción del tiempo de construcción. En Torelló, los 48 módulos que conforman el edificio, de tres metros de altura y de 25 toneladas de peso cada uno, se fabricaron en una nave de la empresa Modultec, en Gijón (Asturias). Luego, se trasladaron en camiones hasta el municipio de Osona donde se levantó el bloque.
Cada uno de los módulos llega con todos los accesorios preparados: cocina, lavabo, duchas, instalación eléctrica, suelo, puertas, ventanas, persianas, paredes... Una vez ensamblados, solo resta conectar la electricidad y las conducciones de agua y hacer los trabajos de soldadura y los acabados de la fachada. El edificio de Torelló también cuenta con una planta subterránea donde se centraliza la recogida de basuras y la distribución de la electricidad, el agua y las telecomunicaciones.
Además del precio del alquiler y los plazos de construcción, el equipamiento presenta ventajas medioambientales. Así, se han instalado placas solares, varias técnicas de ahorro energético y un sistema central de reciclaje de agua que se emplea para los retretes.
La promoción de Torelló consiste en un edificio de cuatro plantas, con espacios verdes y aparcamiento comunitario. Dispone de ascensor y tiene nueve pisos por planta. Está situada en una zona de nuevo crecimiento, tranquila y bien comunicada, cercana al instituto, la escuela y la estación de tren. Cada vivienda tiene una cocina-comedor con un ventanal, dos habitaciones, baño y un pequeño patio para la ropa. La superficie útil de los pisos va de 45 a 57 metros cuadrados.
Los nuevos inquilinos se han mostrado satisfechos por la calidad de la obra y el precio del alquiler, que oscila entre 208 y 262 euros. «Es un gran cambio. Nunca habría podido acceder a una vivienda así», reconoce Rosa Maria Escalorra, que trabaja en una fábrica de tapones y vivirá en uno de los pisos con sus dos hijos.
El aspecto exterior es totalmente cuadriculado. «Visto desde fuera, tiene un toque moderno, parece una caja de cerillas», bromea Roger Pich, un joven maestro a quien le han adjudicado uno de los pisos.
Fuente: http://www.elperiodico.com
Aplicaciones o versiones móviles
Hace 2 días









0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada