Standard & Poors dio ayer un nuevo toque de atención al sector financiero español, al revisar al alza su estimación de pérdidas potenciales por el deterioro de la cartera de crédito para el conjunto del sistema, hasta 99.300 millones, entre 2009 y 2011.
Esta cifra supone un incremento del 21,7% frente a su anterior previsión (17.700 millones más), lo que obedece, a las expectativas de deterioro del sector inmobiliario, responsable del 44% del total de las pérdidas por inversiones crediticias del sistema, frente al 36% previsto anteriormente, según la agencia.
El nivel récord de la tasa de mora, junto a los persistentes obstáculos para lograr incrementar los beneficios, en un escenario de bajo crecimiento económico y reducidos tipos de interés, juegan en contra del sector.
La agencia ha incrementado su proyección de tasa de morosidad del sector privado del 5,2% al 6,1% entre 2008 y 2011. “La aguda revisión al alza de la mora obedece a la exposición de la banca al sector inmobiliario, que creemos seguirá contrayéndose por el severo ajuste que se está produciendo del lado de la oferta y de la demanda”, indica.
S&P recuerda que los impagos de la cartera hipotecaria alcanzaron el 10,2% al final de 2009 y estima que se sitúe en el 15,9% hasta 2011. Añade que los créditos impagados y la cartera de inmuebles adjudicados representaba el 27% del total del crédito concedido al cierre del año pasado.
No obstante, Standard & Poors sostiene que la mayor parte de las entidades están bajo perspectiva negativa, “lo que refleja la posibilidad de que el comportamiento de la cartera de préstamos y los beneficios operativos sean más débiles de lo esperado”.
Caída de márgenes
La agencia considera que el margen se estrechará considerablemente por factores clave como: 1) la presión de los tipos de interés sobre los créditos, 2) la acumulación de activos menos rentables en los balances y 3) el incremento de los costes de financiación, entre otros factores.
En esta coyuntura, prevé una caída del 20% de los ingresos generados por intereses en 2010. Esta partida, según la calificadora, se mantendrá plana en 2011. Aunque S&P asegura que 2010 y 2011 van a ser años difíciles para el resultado operativo de la banca, no espera que el sistema, en su conjunto, vaya a registrar pérdidas.
Como resultado de la actualización de estas pérdidas, S&P anunció ayer varias rebajas de ráting. Bankinter (A) y La Caixa (AA-) fueron las únicas entidades que mantuvieron sus calificaciones –excluidos del análisis Santander y BBVA–. S&P afirmó el ráting a largo plazo de Caja Madrid (en A), aunque rebajó el de sus participaciones preferentes, de BB a B. Mantuvo la nota de Popular (en A), pero le rebajó el de los títulos híbridos (sus participaciones preferentes o deuda perpetua), de BBB- a BB+. El ráting de Sabadell lo mantuvo en A y dejó sus preferentes al mismo nivel que el de Popular. No corrieron la misma suerte Kutxa, cuyo ráting fue recortado de A+ a A, con las preferentes en niveles de B: y a Ibercaja le rebajó la perspectiva de estable a negativa aunque le mantuvo su nota en A.
Pese a las bajadas de nota, S&P destaca que la mayoría de los bancos analizados mantienen el ráting A. Esta calificación acredita, según S&P, que tienen suficiente fortaleza como para absorber las pérdidas crediticias previstas, con las provisiones ya realizadas para cubrir los préstamos dudosos y los futuros beneficios operativos.
Por otro lado, la agencia confirma su previsión de un desplome de precios de la vivienda del 30% hasta 2012 desde los máximos que se alcanzaron en 2008. Señala que “hasta ahora los precios sólo han bajado un 11%”, lo que apunta a fuertes descensos del precio en 2010 y 2011.
Cifras clave
1. La agencia prevé una caída del 20% de los ingresos generados por los intereses en 2010. El año que viene, permanecerá plano.
2. La mora del sector privado superará el 6% entre 2008 y 2011. Los impagos de la cartera hipotecaria llegarán al 15,9%.
3. La firma de calificación confirma todos los ratings de La Caixa y Bankinter y excluye del análisis a Santander y BBVA.
Contraste de las cifras de la agencia con las del Banco de España
La actualización de previsiones de la agencia contrastan con las estimadas por el Banco de España en el último Informe de Estabilidad Financiera de marzo. El regulador aventuraba unas pérdidas potenciales de 165.500 millones de euros sobre el total de la financiación concedida a la construcción y promoción inmobiliaria, que ascendía a 402.000 millones.
Sin embargo, un 35% de este importe, es decir, 58.000 millones, ya estaría cubierto con dotaciones específicas (las que se hacen cuando hay un impago) y con provisiones genéricas (las que se dotaban en época de bonanza a medida que crecía el crédito), según recoge el informe. El Banco de España añadía que, si se tiene en cuenta la capacidad de generación de beneficios de la banca, todavía se habría cubierto un porcentaje mayor. En 2009, los resultados recurrentes de las entidades (margen de explotación) crecieron un 18%, “pese al entorno económico y financiero de dificultad en el que se desarrolló la actividad”. Si se toma en consideración un nivel de ingresos recurrentes en 2010 equivalente al observado en 2009, el conjunto de las entidades tendría cubierto el 71% de la inversión potencialmente problemática con el sector de la construcción y promoción.
Previsión conservadora
No obstante, el regulador explicaba en el informe que predecir la evolución futura de estos resultados es un ejercicio valorativo sujeto a múltiples discusiones sobre las hipótesis y los escenarios empleados, pero, en cualquier caso, a partir de unas previsiones más conservadoras, el Banco de España aseguraba que la banca tiene cubiertos más del 50% de estas posibles pérdidas por financiar actividades inmobiliarias.
Fuente: http://www.expansion.com
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