lunes, 30 de agosto de 2010

La banca tumba los precios y coloca en ocho meses la mitad de los pisos embargados

Sa Nostra facturó hasta el mes de marzo más que en todo 2009, mientras La Caixa se deshacía del 50% de sus viviendas y Cajamadrid multiplicaba sus ventas por seis.

El nudo del ladrillo no era gordiano. Podía deshacerse. Y en ello están los promotores, las inmobiliarias y la banca, que en los últimos meses han acelerado el ritmo en Mallorca con un único objetivo en mente: librarse del exceso de pisos sin vender que paraliza la construcción y devolver así la vida a un sector clave para que la economía de la isla respire y salga de la crisis ya en 2011.

Los que más prisa tienen son los bancos y cajas. Y no tanto porque deseen que la construcción ponga de nuevo las hormigoneras en marcha como porque tienen la imperiosa necesidad de sanear sus balances. Les sobran ladrillos y les falta liquidez. Lo demuestran con rebajas de hasta el 50% sobre el valor de tasación actual (el más bajo desde 2005), gracias a las que han podido reducir a menos de la mitad el stock de viviendas embargadas que castigaba sus cuentas: han adelgazado así la bolsa de pisos indigestos de los 1.883 que atesoraban en diciembre de 2009 a los 911 que aún ofertan hoy los once bancos y cajas con mayor presencia en Mallorca.
"En el primer trimestre del año hemos vendido más que en todo el año pasado", resume gráficamente el director general de Sa Nostra, Pau Dols, que en una entrevista con este diario apuntaba a un pronto final del empacho inmobiliario que atenaza al segundo sector que más empleo genera en Mallorca. "El stock se está digiriendo bien. Aquí tenemos una ventaja importante: aparte de la primera vivienda para residentes hay una demanda importante de no residentes. Así que el stock se colocará en no demasiado tiempo", vaticina Dols.

Su optimismo encuentra argumentos en los resultados de la inmobiliaria de Sa Nostra, pero también entre los datos de sus competidores directos: La Caixa ha vendido pisos como churros para reducir su bolsa de embargados en Mallorca de los 345 de noviembre a los 177 de hoy. Y de similar eficiencia pueden presumir en Cajamadrid, donde está funcionando la estrategia de premiar con extras a los directores de sucursal que más facturen e incentivar a los compradores con hipotecas preferentes de interés minúsculo: las ventas crecieron con esa receta un escalofriante 600% en el primer semestre del año.

Precios fuera de mercado

Al acelerón contribuyen de forma decisiva los precios. No se trata ya solo de la caída que desde final de 2008 ha devaluado los inmuebles en Mallorca en una media del 28%: a ese tijeretazo los bancos y cajas le añaden varios navajazos en forma de ofertas al borde del dumping (vender muy por debajo de lo que cuesta producir). Para comprobarlo basta bucear por el catálogo de las inmobiliarias fundadas por bancos y cajas desde principios de 2009 para deshacerse de los pisos que embargaron: las rebajas más agresivas llegan a dejar el valor de los pisos a mitad de su valor de tasación actual (a 30 de junio de 2010).

Es el caso por ejemplo de algunos de los que ofrece Netmobilia (la inmobiliaria de Sa Nostra) en la calle Aragón: allí el metro cuadrado de vivienda de segunda mano está valorado de media por Tinsa en 2.032 euros, el doble de los 1.001 euros a los que cotiza un piso de 66 metros cuadrados y 66.000 euros de precio. La jugada se repite en Servihabitat, filial de La Caixa, que oferta una vivienda de 104 metros en el pujante eje de la calle Manacor por 122.00 euros, una cifra que tira por tierra la tasación media que ofrece la agencia de calificación Tinsa para la zona: los 2.299 de metro tasado se quedan en 1.180 euros en el catálogo de la inmobiliaria. Los ejemplos se repiten en las inmobiliarias de la CAM, BBVA, Bancaja, el Sabadell, Cajamadrid y el Santander, que concentran el 90% de su stock balear de pisos en la isla de Mallorca.

"Nadie va a regalar los pisos"

Aunque la alegría en la rebaja va por barrios. Es pura ley de oferta y demanda: en las zonas más céntricas y deseadas, los precios difieren poco del valor de tasación, pero en la menos anhelada periferia los reclamos alcanzan descuentos medios de entre el 30 y el 50%. Así es posible conseguir pisos en sa Indioteria o es Pont d´Inca por menos de mil euros el metro cuadrado, cifra muy por debajo de los 3.000 por los que sale incluso el inmueble más deteriorado del Casco Viejo, Santa Catalina o el Borne. "Llevamos meses diciéndolo: en las zonas buenas los precios no van a bajar más", subraya Gabriel Oliver, presidente de los promotores baleares. "El objetivo para 2010 era vender 3.000 viviendas del stock y hasta junio se consiguió colocar 2.000. Si seguimos a este ritmo cerraremos el año por encima de 4.000 ventas, por lo que quedaría poco stock: menos de 4.000 viviendas, que es lo que se produce cada año", analiza Oliver, consciente de que el ajuste inmobiliario casi ha acabado y el acelerón de los bancos no es más que la puntilla. Y una buena noticia: por un lado, porque elimina oferta de un mercado saturado; y por otro, porque mitiga la alergia de la banca al ladrillo.

Y ese último punto es clave para que las grúas vuelvan a funcionar y las obras contraten a los que echaron. "En 2011 podríamos empezar a construir, pero ojo, hasta que baje el stock nadie va a ponerse en marcha. Y después, sí: necesitaremos créditos para hacer 1.500 viviendas previstas en Mallorca y 1.800 en Balears que, sin financiación, no se podrán ejecutar". De ahí que el hecho de que bancos y cajas tumben los precios de venta y den preferencia a la financiación de sus pisos frente a los de inmobiliarias privadas sea visto ya como un mal menor por el sector del ladrillo, que empieza a deshacer el nudo que atenazaba sus empresas y estrangulaba la economía mallorquina.

Fuente: http://www.diariodemallorca.es

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