Las administraciones no han incentivado la edificación de pisos protegidos, con transacciones muy escasas
El sector relacionado con la vivienda cree que lo peor ha pasado, aunque los síntomas de recuperación de las ventas en lo que va de año son aún muy tímidos y nadie se atreve a pronosticar que se puede remontar el vuelo, por lo menos en los índices de hace algunos años. Un repaso al número de operaciones inmobiliarias suscritas el año 2007 y las que se hicieron en el 2009 revela hasta que punto el estallido de la burbuja inmobiliaria ha condicionado la actividad en Ourense, sin bien el excedente de viviendas no es tan importante como en otras zonas de España.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el frenazo al bum de la construcción se detectó en el 2007 y a partir de ahí las ventas cayeron en picado en la provincia. El organismo público certifica que hace tres años se vendieron en Ourense un total de 3.650 viviendas, lo que suponía haber tocado techo, porque las anualidades siguientes ya registraron números rojos. En el 2008 las transacciones inmobiliarias caería hasta las 3.079 y el año pasado se cerró con 2.361 viviendas vendidas.
Por lo tanto la diferencia entra las operaciones formalizadas en el 2007 y las que se cerraron en el 2009 fue de un 64,6%, según el INE. Su diagnóstico coincide en lineas generales con el expresado por otras fuentes.
El Observatorio Inmobiliario de Caixa Galicia dio a conocer sus conclusiones el pasado mes de mayo y después de advertir una caída importante del sector en los últimos años, aventuraba que «la demanda comenzó a mostrar tímidos signos de recuperación en los últimos meses del 2009, una tendencia que continúa en el 2010».
Por lo que se refiere a esta última opinión, también la Asociación de Constructores de Ourense se apunta al dato positivo, al señalar que «en lo que llevamos de año se observa más interés en los compradores y más visitas a las casetas de las obras para interesarse por un piso».
Desigualdades
Pero el comportamiento del sector desde que estalló la crisis inmobiliaria no ha sido uniforme. La construcción residencial primó siempre en Ourense la vivienda libre frente a la protegida. Las administraciones se mostraron poco ágiles a la hora de promover equipamientos bajo los distintos sistemas de protección o de precio tasado.
De este modo, de las 3.650 viviendas vendidas en el 2007 únicamente 153 fueron protegidas. En el 2008 subió algo esta cantidad porque se adquirieron 212 sobre un total de 3.079 vendidas. Por último, el año pasado se vendieron 105 viviendas protegidas frente a un total de 2.361.
Según el INE, la vivienda de segunda mano fue la que más sufrió la crisis, hasta el punto de que aún hoy en el sector inmobiliario se cree que ha perdido más fuelle que la vivienda nueva.
Fuente: http://www.lavozdegalicia.es
No hay comentarios:
Publicar un comentario