- 561 propietarios y sólo 92 constructores han solicitado la recalificación
- 30.000 serían susceptibles de acogerse a la recalificación de protegidos
- Faltan 20 días para que se cierre el plazo de este Plan
La oportunidad que los constructores no han visto en el plan de Fomento para adelgazar el stock de pisos que no venden a cambio de bajar sus precios y homologarlos a los de una vivienda protegida la han aprovechado más de medio millar de familias, que tampoco encontraban comprador para sus casas en tiempos de precariedad económica.
561 particulares han solicitado al departamento que dirige Antonio Silván la reconversión de sus pisos en VPO desde que activó el plan el pasado 8 marzo, mientras que las peticiones de constructores y promotores se limitan a 92, según los últimos datos de la Consejería.
Y todo ello a menos de 20 días de caducar el plazo de un proyecto que Fomento no va a renovar y con una bolsa de pisos vacíos que el Ministerio de la Vivienda ha cifrado en la Comunidad en 44.963 a 31 de diciembre de 2009, de los que 30.000 serían susceptibles de acogerse a la recalificación de protegidos, según la Junta.
¿Por qué el sector ignora el proyecto que sí respaldó al estampar su firma en el convenio del plan? El presidente de la Federación Castellano y Leonesa de la Construcción, Emiliano Alonso, lo atribuye a dos motivos: uno fiscal y otro puramente económico.
Las causas
Por un lado, la subida del IVA, efectiva desde julio, incentivó las ventas de pisos en los meses anteriores, el mismo efecto que está provocando en la recta final del año el fin de la desgravación fiscal por compra de vivienda habitual, que entrará en vigor a partir del próximo 1 de enero. Ante este repunte en las ventas de inmuebles, los constructores han optado por aguantar el tipo antes que aplicar descuentos.
La segunda razón es económica. Rebajar el precio de las viviendas entre un 25% y un 30% para ajustarlo a lo fijado por ley para una VPO –condición para que Fomento apruebe la recalificación– supone al sector –alega– perder dinero. Y así se lo ha trasladado a la Consejería: "Compraron el suelo caro, los precios de la construcción eran más altos y recibieron en muchos casos el 100% de la financiación", explican fuentes de Fomento.
Ninguno de estas dos coyunturas afecta a los particulares. El impuesto de Transmisiones Patrimoniales –que grava la venta de viviendas de segunda mano– permanece invariable, por lo que no ha afectado a la curva de la demanda; y el riesgo de sus hipotecas está más controlado por la entidad prestataria. Así lo analiza la Consejería de Fomento, que atribuye la buena acogida de este proyecto entre los particulares a la "facilidad" que les brinda para enajenar su vivienda, y no tanto a la necesidad de desahogarse al desprenderse de la deuda que supone su hipoteca.
Cabe recordar, en este punto, las bondades de un plan, definido como "ejemplar para otras comunidades" por la entonces ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, en el que su precursor, Antonio Silván, logró implicar a la administración central y a varias entidades y colectivos profesionales. Por ejemplo, las ventajas económicas y de seguridad que obtiene el comprador, y que son, a su vez, un buen argumento para quien vende.
El desaparecido Ministerio de la Vivienda, a través del ICO, financia ayudas a la compra y presta avales, como hace la Junta con sus subvenciones autonómicas; cajas y bancos [Caja España, Caja Duero, Banco Santander, BBVA y La Caixa] aplican tipos de interés reducidos por acuerdo con el Ejecutivo regional; y notarios y registradores aplican descuentos en sus tarifas.
Pero, además, desde el punto de vista del vendedor, los constructores han podido acogerse a las subvenciones autonómicas previstas en el plan por destinar los inmuebles al alquiler con opción a compra, una vez catalogados como VPO.
Más gestos
La Consejería de Fomento no ha cesado en el empeño de que el plan funcionase. El 3 de junio aprobó una orden por la que autorizó a los constructores a elevar un 10% el precio de las VPO fuera de las capitales de provincia e, incluso, flexibilizó los requisitos en cuanto a las dimensiones para recalificar las casas.
El gesto, agradecido por el sector, según el presidente de la Confederación Castellano y Leonesa de la Construcción, no ha logrado tampoco despertar el interés de los promotores. De hecho, Fomento está gestionando las operaciones de compraventa directamente en las oficinas de la Consejería, y no a través del portal inmobiliario on line, como se previó inicialmente, pese a que los técnicos lo tenían listo. «El convenio establecía que esa herramienta entraría en funcionamiento cuando hubiera una masa crítica de solicitudes de promotores, que se determinó en 500 viviendas», explican fuentes de la Consejería.
Fuente: http://www.elmundo.es
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