Esta vivienda, propiedad de Donato Fernández, aparejador y director de ejecución de la obra, es un ejemplo de cómo la aplicación de la arquitectura tradicional local ayuda a esquivar los condicionantes climatológicos del lugar y a beneficiarse de los materiales autóctonos.
Tal y como explica su arquitecta, Alicia Oliver, la vivienda se ubica en una zona de La Mancha –en la localidad toledana de Villafranca de los Caballeros– que se caracteriza por inviernos fríos y veranos calurosos, con una elevada variación térmica, a lo que se añade la escasez de lluvias.
Para compensar estos registros, además de criterios de orientación, diseño, aislamiento, o ventilación, «se han utilizado materiales de alta densidad de masa», explica. El 90 por ciento de la vivienda está construida con materiales locales, lo que disminuye el transporte y, por tanto, los costes económicos y térmicos de construcción. leer más
No hay comentarios:
Publicar un comentario