La gran aportación de la reforma financiera reside en la medida en que permitirá impulsar el sector inmobiliario.
Es preciso dotar al sector inmobiliario de un nuevo marco que permita reestructurar su actividad partiendo de una visión global y en función de una estrategia que facilite el diseño de un nuevo modelo competitivo basado en el desarrollo de: otras fuentes o mecanismos de financiación, un mercado eficiente de viviendas en régimen de alquiler compuesto por grandes operadores, instrumentos eficientes y mercados organizados competitivos que permitan conectar con los principales mercados de capitales, nuevas actividades de negocio basadas en la tenencia a largo plazo del uso del activo inmobiliario y la concepción de la vivienda como una infraestructura que aporta competitividad a un país.
En el proceso de establecer este nuevo marco estratégico, la reforma financiera juega un papel importante al generar una elevada concentración de activos a través de las sociedades gestoras de activos (SGA) y la necesidad por parte de éstas de obtener recursos, tanto de capital como de deuda para su desarrollo.
Este nuevo marco legal, basado tanto en el RD 24/2012 de 31 de agosto como del RD 1559/2012 de 15 de noviembre, y que tiene su inicio en la creación de las distintas SGA, mediante los activos inmobiliarios procedentes de las distintas entidades financieras, define los FAB o Fondos de Activos Bancarios como uno de los vehículos adecuados a través de los cuales permitir la entrada de inversores cualificados e institucionales y establecer la conexión con los mercados financieros e inmobiliarios internacionales.
Leer más
No hay comentarios:
Publicar un comentario